jueves, 24 de enero de 2013

¡Hoy mandaré todo a la mierda!

¿Y por qué no poder decir de vez en cuando "a la mierda todo"?
Acaso qué erudito del pensamiento humano prohíbe mandar todo a la mierda, ¿es un pecado? si sencillamente termino este día quejándome del vacío emocional experimentado, ¿me van a reportar en datacrédito? 
¿O quizás llegará un agente de policía chocando su bolillo contra la mano a pedir explicaciones del por qué de mi expresión?
Pues no señor, no es un delito dejar salir con toda la gana un ¡váyase a la mismísima mierda mi cabo!* o quien sea que abra los ojos más de la cuenta. 
De hecho tengo la plena seguridad de que es algo terapéutico.
¿Se imaginan cuantos enfermos de cáncer se podrían evitar esta penosa enfermedad si dejaran salir sus emociones, más aún si estas son negativas? 
Hasta en los círculos laborales se mejoraría el clima organizacional.
Piénselo, a lo mejor funcione mas un madrazo al aire relajante que una sonrisa hipócrita seguida de un fuerte dolor de cabeza.

*La referencia al cabo de la policía es la favorita de mi padre, "Ni mierda mi cabo".

martes, 19 de junio de 2012

¿Para qué más odio?

-¿Usted es uribista?

-Si!

-Hijueputa!!

¿Para qué una situación de estas, si ya sabemos el resultado? Llevamos repitiendo la misma historia por mas de 50 años y no hemos podido aprender que el odio y la intolerancia no se pueden borrar de nuestra cultura con lo mismo.

Yo no soy uribista, pero TAMPOCO -léase bien- tampoco soy "Anti-uribista". Creo que el jugar a "el que no está conmigo está contra mi" no es la opción mas viable en una sociedad tan corroída por los odios y resentimientos como la nuestra.

¿Por qué no construir a partir de la diferencia y ponernos todos en la tarea de cambiar la mentalidad? A ver si algún día salimos del circulo vicioso en el que estamos.

Puede parecer un tanto pacifista o lo que quieran, pero lo importante aquí es cambiar ya que si seguimos en las mismas pues iremos a llegar donde siempre, al mismo lado.